“Pero vé que al engañarme te engañas tú mismo, por tu altivez, por esas cosas que tú haces conmigo. Quiero evitar que Dios te dé un castigo - me iré, pues así lo has querido.
Pues mira tú, cómo te ries, cómo juegas tú con la esperanza que yo he puesto en tí, con todo lo que yo en ti creí.
Es lo mejor, me vuelva libre, si tú vas a ser el hombre aquel que siempre quise ver, aunque a tu lado no me pueda ver como tu mujer.”